Qué necesitamos para empezar
Podemos empezar aunque el cliente no tenga toda la documentación ordenada. Lo importante es entender qué sistema está bajo revisión, en qué contexto se usa y qué material existe ya, aunque esté disperso.
Ese material puede incluir descripciones del sistema, notas de revisión, evidencias sueltas, decisiones previas, responsables parciales o documentación técnica todavía no convertida en un expediente claro.